sábado, 25 de febrero de 2012

"El país de los sueños, y su soñador"

25/02/2012

" yo me muero como vivi"


Hoy 25 de febrero es el natalicio de dos grandes de la historia… Uno, el Padre de la Patria, el general San Martin, de quien se ha escrito muchísimo y del que solo tengo para decir que es un símbolo de patriotismo, pero que tenemos que empezar a verlo como un hombre de carne y hueso, para así tener en claro que somos tan capaces como el de ser historia, de luchar por la patria y lograr grandes cosas…

Y el otro, “mi único héroe en este lío”, a vos Néstor imposible no dedicarte unas líneas, una reflexión, un pensamiento, porque no un suspiro y un “la pucha flaco”…

Llegaste un día inesperadamente, te nos metiste en los huesos, en la sangre, en la piel, en el corazón, en el ALMA… nos diste cátedra de valores, nos devolviste la dignidad… hiciste realidad esas reflexiones de Jauretche, de Cooke, de Fermín Chavez, de Scalabrini Ortiz, de Perón, de Eva…

Fuiste un maestro ahora que lo pienso en calma, nos enseñaste a no abandonar los valores, a no abandonar NUNCA las banderas, a defender las causas nobles,  que podemos llegar si el esfuerzo es mucho y las intenciones son buenas, que jamás nos oprimirán si los pueblos se unen... Pero fijate, nos enseñaste de la vida, supiste demostrarnos que la política y la vida están entrelazados porque la política es vida y la vida es politica, porque también nos enseñaste de amor, de sentimientos, de emociones, nunca tuviste miedo de defender a tu mujer, ni de llorar cuando algo te emocionaba, te metías donde estuviera el pueblo y no había quien te sacara, te metías y nos abrazabas, nos hablabas, a veces llorabas con nosotros… si hasta recuerdo un par de tus “cachetadas”, no las voy a olvidar jamás, porque fueron como el consejo de un padre.. y tiempo después, cuando ya te habías ido entendí que con esas palmadas en la cara me querías decir, y nos querías decir, “despertate nena, que lo que se viene es bueno e importante”.

Y así como llegaste, inesperadamente, te fuiste… Y como dolió… y sentimos una mezcla de sentimientos increíble, y nos refugiamos el uno en el otro, y creo que aplicamos por primera vez “el compañerismo”, y se sintió el pueblo… Fue impagable… y escribo esto y se me eriza la piel, se me acelera el corazón, se me entornan los ojos porque parece increíble que te sienta tanto, y ese escalofríos que recorre mi espalda me llena, porque vos y yo sabemos lo que significa…

Y te digo gracias, porque vivo en un país un poco mejor, porque me enseñaste que no hay imposibles, porque me enseñaste que las utopías pueden realizarse, porque nos devolviste la dignidad y las ganas de sonreír, porque me animo a luchar, porque me comprometo, porque el día de mañana cuando mis hijos y mis nietos me pregunten algo de mi adolescencia les voy a contar de vos, y eso me va a genera un orgullo enorme, puedo decir o escribir mucho pero sé que nada va a valer como eso…

¿Qué tuviste errores, que no fuiste perfecto? Pero claro, que es así… Pero supiste reconocer tus errores y tus tropiezos por no llamarlos derrotas, y eso me llego aún más.  Así como vos fuiste hijo de la crisis, como bien lo dijo Cristina, muchos de estos jóvenes que hoy militan también lo fueron, porque se despertaron cuando el país y la democracia estaban en peligro allá por el 2008. Pero ¿sabes qué? LA FLOR MAS BELLA ES LA QUE FLORECE EN LAS ADVERSIDADES.

Te encuentro mañana, o ahora, o dentro de unos minutos Flaco, porque te encuentro en la sonrisa de un pibe con la panza llena, o en la de un anciano que puede vivir más tranquilo, o en la de una embarazada que no tiene miedo de parir a su hijo porque sabe que no está sola. Pero también te encuentro donde haya una necesidad, porque ahí también estas, recordándonos que hasta que no haya un solo pibe pobre y cuantas cosas mas, tu tarea, nuestra tarea, no estará completa.

Hoy miro el cielo, el firmamento, la inmensidad y por fin sé que te encuentro ahí… te encuentro en la HISTORIA…

                                                                                                                                                          
                                                                                                                                                       Carla Diáz

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